Señor, apartame de la oscuridad, de la tentación del dinero, del poder, del reconocimiento personal, del deseo incontrolable. Dame Espíritu Santo el autocontrol de mis impulsos, no permitas que se nuble mi mente con el pecado. Permíteme la serenidad en mi alma para amar al que me odia. Dame la paz en mi mente para actuar siguiendo tu ejemplo. Concédeme la capacidad de tener una conducta que te agrade Señor. YO SOY HIJO, HIJA TUYA SEÑOR. Que tú juicio sea compasivo conmigo, con mi familia y con mis amigos. En el nombre del Señor Jesucristo. Amén www.ministeriosanpablo.com #eljuiciofinal
El juicio final

