Buenos días en Ap 21,3 dice:»Dios pondrá su morada entre ellos y ellos serán su pueblo y él Dios – con – ellos, será su Dios». Su casa te cobijará, estará contigo, tus lágrimas secará, consolara tu alma, te sentaras al banquete, comerás con él y solo a él alabaras. Amén
En su casa vivirás

