No importa cuál sea el problema, el dolor, el vacío, lo que te acongoja el corazón el día de hoy, ora a tu madre, la madre de Dios que tiene el poder de aplastar a la serpiente, a esa situación que te atormenta. Así como el hijo sigue la instrucción de su madre, por amor, su hijo lo concede. «No estoy yo aquí, que soy tu madre». www.ministeriosanpablo.com #
Virgen de Guadalupe, madre que nos acompaña

